SENTIDO Y SONIDO
El Arte de la Traducción Lírica

De Gregory H. Bontrager
Traducido por el autor, con la ayuda de María Candeira

 

La traducción es un arte. El grado a lo cual es así depende en las circunstancias en que se realiza la traducción y el tipo de traducción que la situación exige. En todos casos, el traductor que intenta reducir su arte a una ciencia exacta se está condenando a la mediocridad al mejor. Es verdad que hay una tal clase de expresiones relativamente simples para las cuales la traducción es una tarea relativamente sencilla. No hay nada complicado, por ejemplo, en verter I can’t see en español como "No puedo ver." La única ambigüedad verdadera en tal caso sería si se debe incluir o no el pronombre sujeto "yo," que la inflexión verbal vuelve optativo. En cuanto a esta pregunta, se puede conjeturar que "yo" haría perfectamente bien aquí pero sería más apropiado si la oración original fuera escrita como I cannot see, en cual caso la inclusión del pronombre imitaría la informalidad de aquella expresión tan bien como su exclusión imita la concisión de ésta. Tales variaciones posibles, aunque sin importancia y en gran parte inconsecuentes, no obstante reflejan los asuntos más comprensivos que aparecen en traducir el lenguaje más complejo que se encuentra en la vida bilingüe funcional.

Hay un espectro de traducción entre lo literal (directo, absoluto, palabra-a-palabra) y lo adaptativo (que involucra una interpretación aproximada de significado y alteraciones en detalles y/o estilo). La ubicación ideal del trabajo del traductor depende en el contexto, la exigencia, y la natura de la traducción. Sin embargo, los dos extremos (super-literal y super-adaptativo) siempre se deben evitar. El arte del traductor es un hecho de equilibrio. El fulcro se puede mudar según la circunstancia y, a menor grado, las propias aptitudes y preferencias del traductor, pero nunca mueve enteramente ni siquiera muy aproximadamente a un límite u otro.

Hay muy posiblemente ningún otro tipo de traducción que demuestra esto más claramente que la traducción de poesía y de letras cantadas, a lo cual referiremos colectivamente como la traducción lírica. La traducción lírica añade toda otra dimensión a la tarea, puesto que además de consideraciones gramáticas, estilísticas, e idiomáticas, hay también el ritmo, el compás, y en el caso de la traducción de canciones, melodía a considerar. Traduciendo una letra pensada a cantarse, el desafío de traducción alcanza su cima. En las palabras de Friedrich Schleiermacher, "¿Cuántas veces […] se encuentran el ritmo y la melodía en conflicto irreconciliable con el dialéctico y la gramática?" En la traducción de canciones, el empuje de verter el significado fielmente y el empuje de preservar el ritmo, la melodía, y el compás parecen por siempre oponerse directamente el uno al otro. Demasiado a menudo, el traductor que se enfrenta con este dilema desalentador últimamente escoge de favorecer uno a costa del otro y se desliza en lo que Schleiermacher llamaba "una parcialidad pertinaz".

Esencialmente, hay dos tipos de traducción lírica. El primer tipo, solum sensui (latín: "sólo en cuanto al significado") es el menos difícil. Poco más que la traducción literal, involucra todas las consideraciones que se involucran en, por ejemplo, la traducción de prosa literaria o académica (gramáticas, estilísticas, idiomáticas) pero no tiene ninguna pretensión de ser musicalmente compatible. Un ejemplo de este tipo de traducción lírica sigue, usando una canción de una película americana reciente.

It’s hard to believe
That I couldn’t see
That you were always there beside me.
Thought I was alone
With no one to hold,
But you were always right beside me
.

Es difícil creer
Que no podía ver
Que estabas siempre allí, a mi lado.
Creía que estaba sólo
Sin nadie a tener,
Pero estabas siempre justo a mi lado.

Alguna transposición/modulación está evidente en el verso traducido, pero el sentido se comunica exactamente como es en el original. Sin embargo, si escucharas la canción y luego intentaras cantarla, se oiría previstamente pesada y disonante. El cantante se encontraría que medía las sílabas o siquiera las omitía en total en el intento de aparear la letra extranjera a la tonada original. Más, algún ritmo se pierde. Aunque "creer" y "ver" riman, la silaba extra en la segunda línea desbarata el efecto de la rima. Las silabas simplemente no coinciden con los tonos musicales como hacían en la canción original. La concordancia musical-lírica se destruye en traducción. La sola manera de restaurarlo es cambiar las palabras extranjeras para que rimen y cuadren el compás y el metro de cada línea, pero haciendo esto, el traductor pierde la equivalencia. Esto es el problema central en la traducción lírica.

El segundo tipo de traducción de canciones, pro canendo (latín: "para cantar"), se basa en al menos un intento de resolver este conflicto inherente. Asiente que, entre la fidelidad absoluta al sentido y compatibilidad musical perfecta, simplemente no puedes hacerlo en ambos lados. La traducción pro canendo no hace ninguna pretensión de hacer mágicamente que sentido y sonido encajen perfectamente. Eso es tan imposible como encajar una clavija cuadrada en un hoyo redondo. Sin embargo, podemos tratar la clavija cuadrada como si fuera hecha de gres en lugar de plástico rígido. Por sobarla y moldearla, podemos formarla en una esfera que pues encajará en el hoyo circular antedicho. La sustancia se mantiene, pero la forma cambia. Eso es el concepto básico detrás del enfoque pro canendo. La idea es permanecer tan fiel como posible al sentido original mientras exprimir ese sentido en palabras extranjeras que cuadran el ritmo, el compás, y la melodía de la canción. Inevitablemente, algún significado específico se pierde, pero la meta es minimizar esa pérdida y mantener una semejanza total fuerte en sentido entre la letra original y la traducción.

Que volvamos al verso que se tradujo más arriba y examinemos una traducción pro canendo de la misma letra.

It’s hard to believe
That I couldn’t see
That you were always there beside me.
Thought I was alone
With no one to hold,
But you were always right beside me.

 

No puedo creer
Que no logré ver
Que estabas a mi lado.
Pues mi soledad
No era verdad.
Siempre estabas a mi lado
.

Hallamos aquí alguna paráfrasis estratégica. La única pérdida verdadera de significado es la de algo que se asemeja a "no one to hold", que se sacrificio para facilitar una rima. Sin embargo, la mayor parte del sentido original se preserva mientras que el ritmo, el compás, y la compatibilidad melódica se restauran. Si intentas cantar la letra en español puesta arriba, encontrarás que retumba mucho más naturalmente con la tonada a la cual es pensada a cantarse. Esto es el objetivo de la traducción pro canendo. No es de ningún modo fácil y a menudo toma dos o tres horas de tanteo y tal vez siquiera una sucesión de bosquejos distintos, pero el resultado es muy remunerador.

 

 

TRES PILARES DE LA TRADUCCIÓN PRO CANENDO

Cuando traduces una canción de modo pro canendo, hay dos o tres (dependiente en el idioma de destino) aspectos de la canción que se deben analizar y considerar en escribiendo la letra extranjera: ritmo, silabicación, y estrés melódico. Para propósitos de ejemplo, que cojamos de la misma película recientemente estrenada que la antedicha una canción diferente pero igualmente merecedora.  El primer estrofa dice así:

We’re soarin’,
Flyin’.
There’s not a star in heaven that we can’t reach
If we’re tryin’,
So we’re breaking free.
 

Ritmo

Simplemente dicho, el ritmo es la repetición de sonidos vocálicos, en mayor parte a los fines de líneas en la poesía o las letras de canciones. Una esquema de rima es el patrón en que estas sonidos vocálicos repetidos ocurren. Rima puede consistir en sólo un sonido vocálico repetido, o un consonante que sigue la vocal también se puede repetir. Además, secuencias de vocales en dos a tres sílabas se pueden repetir. Por ejemplo, "feeling" and "seeing" constituiría una rima bisilábica, pero "soaring" and "flying" sólo constituyen una rima monosilábica. En traducir la letra de una canción, hay alguna flexibilidad en la fidelidad a una esquema de rima que consiste en rimas polisilábicas, pero la regla es que si cualquier rima existe entre un par, trillizo, o cuarteto de líneas, debe existir al menos una rima monosilábica correspondiente en la traducción.

Al traductor le puede ayudar tabular el esquema de rima en todas partes de una canción. Por ejemplo:
 

We’re soarin’

A

Flyin’.

A

There’s not a star in heaven that we can’t reach.

B

If we’re tryin’,

A

So we’re breaking free.

B

 

Silabicación

Esto refiere al número de sílabas en cada línea. Hay que cuidarse de no mirar estrictamente la letra en contar las sílabas. Si la música exige que el cantante extienda lo que de otro modo sería una monosílaba en dos o más sílabas, (Piensa en como la apelación bisilábica "Mamá" se convierte en una trisilábica "Ma-ma-a" en la boca de un niño quejoso), esto concede al traductor alguna libertad extra, ya que pues tiene la opción de mantener la palabra extendida como monosílaba y usar la sílaba extra para poner una palabra extranjera separada que mejora la fidelidad al sentido.

La tabulación también puede ser útil para analizar la silabicación.

We’re soarin’

3

Flyin’.

2

There’s not a star in heaven that we can’t reach.

11

If we’re tryin’,

4

So we’re breaking free.

5

Estrés Melódico

Esto refiere al estrés impuesto en ciertas sílabas por el compás melódico. Esto es el único aspecto de la traducción pro canendo que tal vez sí o tal vez no aplica dependiente en la natura del idioma de destino. Si traduces una canción a una lengua estrés-dependiente (que significa que la ubicación del estrés en una palabra de otro modo idéntica hace una distinción en sentido, como en español "trabajo" y "trabajó"), es un factor que se debe considerar. Si la lengua de destino no es estrés-dependiente (como inglés o francés), se puede desatender enteramente.

Si el estrés melódico es un factor, el estrés que se impone en ciertas sílabas por el compás de la canción deben corresponder con el estrés hablado estándar en la palabra extranjera. Alguna sílaba o secuencia de sílabas que no se acentúa por el compás es ambiguo y se puede tratar así, pero una sílaba acentuada por el compás debe ser la misma que la cual que se acentúa en la habla.

Una táctica para manipular el estrés melódico es coger de ciertas clases de palabras. Si el compás de la canción pone el estrés al fin de una línea, por ejemplo, alguien que la traduce al español puede al menos comenzar por tratar de estructurar una frase que termina la línea en un verbo en tiempo futuro, un infinitivo, un sustantivo que se termina en –dad, una monosílaba, etc.

La tabulación también puede ser útil para afrontar el estrés melódico. Aquí, una /*/ indica una sílaba no-acentuada y una /^/ indica una sílaba acentuada.

We’re soarin’

*^*

Flyin’.

^*

There’s not a star in heaven that we can’t reach.

***^*^****^

If we’re tryin’,

**^*

So we’re breaking free.

**^**

Habiendo considerado todos estos factores, el verso ejemplar dado más arriba puede verterse en español como:

Volamos
Alto.
No hay estrella que nos eludirá.
Y logramos
Liberarnos ya.


ARDIDES DEL ARTE

Por más desafiante que pueda ser la traducción pro canendo, hay unas pocas estrategias útiles que se pueden aplicar (además de las dos mencionadas más arriba). Una táctica muy importante es analizar la letra y determinar algunos elementos claves de sentido que crees que son centrales a la canción y estás maldispuesto de sacrificiar. El traductor puede también invertir la orden de líneas en un verso para acomodar mejor ritmo. Puede añadir modificadores de poca importancia si una línea es efectivamente más breve que la original o reestructurar una oración para que la palabra correcta ocurra al fin de una línea. No hay ninguna regla contra ser astuto en la traducción de canciones.

Otro ardid se ejemplifica mejor por mi rendición en español del verso siguiente:

This could be the…
Start of something new!
It feels so right
To be here with you.
And now, looking in your eyes,
I feel in my heart
The start of something new.

Me parecían las ideas de sentir algo en el corazón y mirar o ver en los ojos de alguien ser elementos claves, pero simplemente no pude encontrar una manera de mencionar "ojos" y "corazón" ambos en el mismo verso y comunicar significado parecido. Observé, no obstante, que el refrán se repetía cuatro veces (un número par). Entonces, escribí dos versiones del refrán, una mencionando un sentimiento en el corazón del cantante y otra mencionando mirar en los ojos de alguien, y las alterné en todas partes de la canción.

Creo que un…
Gran principio es.
Estar aquí,
Hoy, contigo pues
Me da un muy buen sentir
En el corazón.
Principio nuevo es.

Creo que un…
Gran principio es
Estar acá,
Hoy, contigo pues.
En tus ojos veo ya
Que es lo mejor.
Principio nuevo es.


AUTONOMÍA Y HOMENAJE

A causa de tales estrategias, la falta de equivalencia directa, y el compromiso que se debe hacer entre sentido y sonido, la traducción pro canendo comparte una cosa en común con la adaptación pura. Involucra el escribir de poesía en una lengua extranjera que es, en un sentido, original. Todas las traducciones pro canendo viables tienen un elemento de originalidad en su propia natura que resulta inherentemente de la reta que afronta el traductor. La traducción es un arte, y la traducción lírica es uno de los tipos más desafiantes existentes. En el esfuerzo de mantener el grado posible mayor de equivalencia mientras recortar y reformar sentido para acomodar función, alguna autonomía limitada se cede. Una traducción pro canendo retiene algún mérito artístico independiente de la letra original mientras que simultáneamente permanece una obra distintamente derivada. La traducción se lleva a cabo con todo respeto y homenaje debido al letrista original. Que ninguna traducción de canción se publique sin el nombre del letrista y del traductor ambos en el título. Omitir aquél sería plagio indiscutible. Omitir éste sería insulto a los esfuerzos del traductor.